top of page


Mi cipres
El sábado regresé a Hellman Hollow a visitar mi árbol, un imponente ciprés de Monterey que se alza solitario en el campo, como un sabio anciano. Su corteza, con vetas que parecen pinceladas hechas a mano en tonos marrones y dorados, recibió mi caricia. Ese día no era solo un árbol. Se convirtió en un puente entre San Francisco y Nicaragua, entre la memoria y el presente. Mientras mis hijos abrazaban su tronco y colocaban margaritas en sus raíces, lo sentí: infinito. Vivo. Un
Nov 6, 2025
bottom of page

